viernes, 28 de julio de 2017

Mateo 7:7-12 – Pidan, busquen y llamen


Jesús va llegando al final de sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos hablando ahora sobre la importancia de pedir y expresar lo que deseamos.

Paralelo: Lucas 11:1-13


Lucas comienza mostrando que Jesús también pasaba tiempo orando.


¿Qué pregunta motiva en los discípulos el ejemplo de Jesús? ¿Qué desean aprender? ¿Quién oraba también y le enseñó a sus discípulos?


¿Cómo les enseña Jesús a orar? Comparar con la enseñanza en Juan sobre la oración.


Después de la oración, ¿con qué continua Jesús? ¿Qué quiere enseñarles con esa parábola?


¿Cuál es el objetivo final de la enseñanza? ¿Por qué/quién debemos pedir?


»Pidan, y se les dará; busquen (con violencia, desespero), y encontrarán; llamen (a la puerta; golpeen a la puerta), y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe (toma); el que busca (con desespero), encuentra; y al que llama (a la puerta), se le abre.


¿Qué nos dice Jesús que hagamos? ¿Por qué?


¿Qué pasa cuando pedimos? ¿A quién le pedimos?


¿Qué pasa cuando buscamos? ¿Cómo debemos buscar? ¿Qué debemos buscar?


¿Qué pasa cuando golpeamos a la puerta? ¿De qué puerta habla Jesús? ¿A qué puerta debemos golpear?


¿Cuál es la enseñanza general de esto que dice Jesús? ¿Qué tiene que ver todo esto con la oración?


»¿Quién de ustedes (Quién hay de ustedes hombres (seres humanos) que), si su hijo le pide (su) pan (molde de pan), le da (pasa) una piedra?  ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente?  Pues si ustedes, aun siendo malos (malvados, pecadores), saben dar cosas (regalos, presentes) buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará [cosas] buenas (lo bueno) a los que le pidan!


¿Con qué/quién compara Jesús el dar? ¿Qué hace un padre cuando sus hijos le piden algo?


¿Por qué, aunque somos malos, le damos cosas buenas a nuestros hijos?


¿Con quién compara Jesús esta acción de paternidad? ¿Qué nos dará el Padre cuando se lo pedimos, según Mateo? ¿Qué es lo ‘bueno’ según Lucas? ¿Por qué es tan importante que el Padre nos dé el Espíritu Santo?


(Por lo tanto, todo lo que quieran que les sea hecho a ustedes por los seres humanos, en la misma manera háganle ustedes) Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.


¿Con qué concluye Jesús? ¿Qué tiene que ver con el tema de la oración y el pedir?


¿Por qué debemos tratar a los demás, tal y cómo queremos ser tratados por ellos? – Ley de la siembra y la cosecha.

miércoles, 19 de julio de 2017

Mateo 7:1-6 – Sobre el juzgar a los demás


Jesús va llegando al final de sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos hablando ahora sobre el juzgar a otros.

Paralelo: Lucas 6:37-42


»No juzguen (hacer distinción/decidir; juzgar, condenar, castigar) [a nadie], para que nadie los juzgue (hacer distinción/decidir; juzgar, condenar, castigar) a ustedes. Porque tal como juzguen (Porque con la decisión que distingan/decidan/juzguen así) se les juzgará (hacer distinción/decidir; juzgar, condenar, castigar), y con la medida que midan [a otros], se les medirá a ustedes.

¿Qué no debemos hacer y por qué? Además de juzgar, ¿qué otras cosas agrega Lucas?

¿Por qué es importante no juzgar ni condenar a otros? ¿Qué relación tiene esto con perdonar y con dar? ¿De qué tipo de dar habla Lucas? ¿Qué tiene que ver el dar con el medir? ¿Quién es quién nos mide?

¿Cómo se relaciona la parábola del ciego guiando a otro ciego con todo esto? ¿Qué tiene que ver la comparación entre el aprendiz y su maestro?

»¿Por qué te fijas (ves) en la astilla (rama chiquita seca, paja pequeña) que tiene tu hermano en el ojo (visión), y no le das importancia (observar completamente) a la viga (de madera) que está en el tuyo (en tu ojo)? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte (echar fuera) la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? ¡Hipócrita (un actor siguiendo un carácter asumido)!, saca (echa fuera) primero (primeramente) la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad (ver completamente; recuperar la visión total) para sacar (expulsar) la astilla del ojo de tu hermano.


¿Qué son las astillas en el ojo del otro y la viga en el nuestro? ¿Por qué tendemos a fijarnos más en los errores de los demás que en los nuestros? ¿Cómo debemos actuar correctamente si vemos ‘una astilla’ en el ojo de nuestro hermano?


¿Qué tiene que ver esta comparación con el juzgar y medir a otros?


»No den lo sagrado (físicamente, puro, moral y religiosamente sin culpa, consagrado ceremonialmente) a los perros, [no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen]; ni echen sus perlas (frente) a los cerdos, no sea que las pisoteen (rechazar con desprecio) bajo sus pies y se vuelvan y te rompan (quebranten, desgarren).


¿Qué relación tiene este pasaje con el tema anterior de juzgar y medir?


¿De qué tenemos que cuidarnos y por qué?


¿Qué es lo sagrado y las perlas? ¿Qué los perros y los marranos?


¿Qué pasa cuando damos lo sagrado y las perlas a los perros y marranos? ¿Qué sugiere Lucas para estos casos?