domingo, 29 de abril de 2018

Mateo 8:23-27 – Jesús tiene autoridad sobre la naturaleza


Después de alejarse de la multitud y subir al bote Jesús decide descansar, pero la falta de confianza de sus discípulos interrumpe su sueño.

Paralelos: Marcos 4:36-41; Lucas 8:22-25


Luego subió (de subir) a la barca y sus discípulos (pupilos, aprendices) lo siguieron (fueron por el mismo camino con él). De repente (Y he aquí), se levantó (generó) en el lago una tormenta (conmoción, terremoto, vendaval, temporal, tempestad) tan (tanto) fuerte (grande) que las olas inundaban (cubrían) la barca. Pero Jesús estaba dormido (acostado). (Los discípulos) fueron (se acercaron) a despertarlo (levantarlo).

¿Qué pasa con Jesús después de que sube a la barca? ¿Por qué?

Según Marcos, ¿eran ellos la única barca cruzando el lago?

¿Qué pasa mientras están cruzando el lago? ¿Qué tan fuerte era la tormenta? ¿Qué hacía Jesús durante la tormenta?

―¡Señor —gritaron—, sálvanos (líbranos, protégenos), que nos vamos a ahogar (morimos, seremos destruidos completamente)!

¿Por qué despiertan los discípulos a Jesús? ¿Qué piensan que va a pasar?

―Hombres de poca fe (Incrédulos, faltos de confianza) —les contestó—, ¿por qué tienen tanto miedo (temen, les falta fe)?

Entonces se levantó y reprendió (censuró, prohibió) a los vientos y a las olas (al lago), y todo quedó completamente tranquilo (se generó una gran tranquilidad).

¿Qué le responde Jesús a sus discípulos? ¿Por qué les llama hombres sin fe y confianza?

¿Qué significado tiene la tormenta para nosotros?

¿Cómo se demuestra la fe y confianza en Dios prácticamente?

¿Qué hace Jesús después de que le despiertan? Según Marcos, ¿qué le dice exactamente Jesús a la naturaleza? ¿Cómo responde la naturaleza a su orden? ¿Por qué?

¿Qué implica la acción de Jesús para nosotros en la vida diaria? ¿Bajo qué autoridad podemos actuar?

Los discípulos (Los hombres) no salían de su asombro (se maravillaron), y decían: «¿Qué clase de hombre es este, que hasta (incluso) los vientos y las olas (el lago) le obedecen (se subordinan, le escuchan)?»

¿Por qué se maravillaban los discípulos? ¿Qué era lo que les parecía increíble? ¿Por qué?

¿Qué dice la reacción de la naturaleza sobre Jesús?

Según esto, ¿tenemos nosotros también autoridad sobre la naturaleza? ¿Bajo qué circunstancias y condiciones?

domingo, 22 de abril de 2018

Mateo 8:18-22 – El costo de seguir a Jesús

Jesús decide alejarse un poco de la multitud, pero hay algunos que insisten en seguirle. Él les aclara el costo de ir con él por el mismo camino.

Paralelo: Lucas 9:57-60


Cuando Jesús vio a la multitud que lo rodeaba (alrededor de él), dio orden de pasar al otro lado (del lago). Se le acercó un maestro de la ley (escriba) y le dijo:

―Maestro (instructor, profesor), te seguiré (iré por el mismo camino en que vas) a dondequiera que vayas.

―Las zorras tienen madrigueras y las aves (en el cielo) (tienen) nidos —le respondió Jesús—, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar (reclinar) la cabeza.

¿Qué hace Jesús cuando nota que hay una multitud que le rodea? ¿Por qué hace esto? ¿Cómo se diferencia lo que Jesús hace, de lo que muchos líderes religiosos hacen?

¿Qué le dice el líder religioso a Jesús?

¿Cuál es la repuesta de Jesús? ¿Qué significa lo que Jesús responde? ¿Por qué Jesús no tiene donde pasar la noche o descansar? ¿Qué implica la respuesta de Jesús para nosotros si queremos seguirle?

Otro discípulo (suyo) le pidió:

―Señor (señal de autoridad), primero déjame (permíteme) ir a enterrar a mi padre.

―Sígueme (Ven por el mismo camino que yo voy) —le replicó Jesús—, y deja que los muertos entierren a sus muertos.


En el paralelo de Lucas leemos que Jesús invita primero a este discípulo a seguirle, pero este responde lo anterior. Y al final le dice que él vaya y proclame el reino de Dios.


¿Cuál es la petición de este seguidor a la petición de Jesús de que vaya por el mismo camino con él? ¿Qué demuestra esa petición?


¿Qué le responde Jesús ante esta petición? ¿A qué se refiere Jesús con el juego de palabras que usa? ¿Quiénes son esos muertos de los que habla?


¿Qué implica para nosotros esa repuesta de Jesús, si queremos seguirle?


En Lucas se encuentra además el relato de un tercer seguidor que pide primero que Jesús le deje despedirse de su familia. La respuesta Jesús también nos pone a pensar.


¿Qué demuestra la petición de esa persona?


¿Cuál es la respuesta de Jesús? ¿Qué significa lo que Jesús responde? ¿Qué implicaciones tiene para nosotros?


¿Por qué seguir a Jesús tiene un costo?


¿Estas tu dispuesto(a) a pagar ese costo?

domingo, 17 de septiembre de 2017

Mateo 8:1-17 – Jesús tiene autoridad sobre las enfermedades


Después que Jesús termina de enseñar en el monte, baja para seguir su camino, pero mucha gente le sigue todavía. Jesús usa este tiempo para demostrar su autoridad sobre las enfermedades y cumplir una profecía de Isaías.

Paralelos: Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-14

Cuando Jesús bajó (descendió) de la montaña, lo siguieron (acompañar, ir por el mismo camino) grandes multitudes. Un hombre que tenía lepra se le acercó y se arrodilló (adorar; lamer la mano de su dueño, como un perro) delante de él.

―Señor, si quieres (deseas, te complace), puedes (eres capaz de) limpiarme —le dijo.

[Jesús] extendió la mano y tocó al hombre.

―Sí quiero (deseo, me complazco) —le dijo—. ¡Queda limpio!

Y al instante quedó sano (limpio) de la lepra.

―Mira, no se lo digas a nadie (ninguna persona) —le dijo Jesús—; solo ve (retírate), preséntate (muéstrate) al sacerdote, y lleva (dale, entrega) la ofrenda (el sacrificio) que ordenó (estableció) Moisés (Levítico 13 y 14), para que les sirva de testimonio (evidencia).

¿Qué pasa cuando Jesús baja de la montaña? ¿Por qué le sigue tanta gente?

¿Por qué se arrodilla el leproso ante Jesús? ¿Qué le pide? ¿Qué declara?

¿Qué hace Jesús? ¿Por qué? Marcos: Jesús sintió compasión.

¿Qué pasa con la lepra?

¿Qué le ordena Jesús al hombre? ¿Por qué?

Marcos: El hombre cuenta todo y Jesús no puede entrar abiertamente a los pueblos.

Jesús le pide también que cumpla las normas religiosas de la época. ¿Por qué?

Según lo que dice Jesús, ¿quién estableció esas normas? ¿Por qué no dice Jesús que fue Dios – su Padre – quién estableció estas leyes? ¿Para quienes eran estas leyes? ¿Son todavía válidas para el resto de los creyentes?

Paralelo: Lucas 7:1-10

Al entrar Jesús (él) en Capernaúm, se le acercó un centurión (capitán romano de 100 soldados) pidiendo (invocando, implorando) [ayuda] (y diciendo:…).

Lucas: El centurión envía a unos ancianos, quienes le piden a Jesús que le conceda el pedido, pues el centurión les ha apoyado con su sinagoga. Después el centurión manda a unos amigos, pero no viene.

¿Por qué la incongruencia entre Mateo y Lucas? Lucas, como médico que era, fue probablemente más exacto con los detalles que Mateo. Mateo probablemente interpreta a los enviados como siendo directamente el centurión, debido a su autoridad y omite los detalles que Lucas incluye.

―Señor, mi siervo (gr. pais: esclavo o siervo, menor de edad) está postrado (tirado) en casa (gr. oikos: familia) con parálisis (paralítico), y sufre terriblemente (muy atormentado, torturado).

―Iré a sanarlo (liberarlo de la enfermedad) —respondió Jesús.

―Señor, no merezco (soy competente, digno de) que entres bajo mi techo. Pero (En cambio) basta con que digas [una sola] palabra (gr. logos), y mi siervo (gr. pais: esclavo o siervo, menor de edad) quedará sano (curado). Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores (gr. exousia: autoridad, influencia delegada), y además tengo soldados bajo mi [autoridad]. Le digo a uno: “Ve (Viaja)”, y va (viaja), y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo (gr. doulos: esclavo): “Haz esto”, y lo hace.

¿Qué le pasa el siervo? ¿Por qué el centurión desea su sanidad? Lucas: el siervo estaba a punto de morir. El centurión lo estimaba mucho.

¿Qué le responde Jesús?

¿Por qué se opone el centurión a que Jesús vaya a su casa? ¿Cómo explica él su fe en la autoridad de Jesús?

Al oír esto, Jesús se asombró (maravilló) y dijo a quienes lo seguían (acompañaban, iban por el mismo camino):

―Les aseguro (De cierto/Amén les digo) que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta (tan vasta, tal cantidad de) fe (convicción). Les digo que muchos vendrán (llegarán, estarán presentes) del oriente (de dónde sale el sol) y del occidente (de dónde se pone el sol), y participarán (se sentarán, recostarán) [en el banquete] con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Pero a los súbditos (hijos) del reino (de la realeza) se les echará afuera (expulsará), a la oscuridad (exterior), donde habrá llanto (lamentación) y rechinar de dientes.

¿Por qué se asombra Jesús? ¿Qué no ha visto Jesús entre los judíos?

¿De qué en el reino de los cielos habla Jesús? ¿Qué dice sobre los presentes? ¿Por qué muchos judíos serán echados fuera del banquete? ¿Qué les falta?

Luego Jesús le dijo al centurión:

―¡Ve (Retírate)! Todo se hará (será generado, hecho) tal como (de la manera) creíste (en que has tenido fe, has confiado).

Y en esa misma hora aquel siervo (gr. pais: esclavo o siervo, menor de edad) quedó sano (curado).

¿Qué le dice Jesús al centurión? ¿Qué causó la sanidad del siervo? ¿Cuándo quedó sano?

Lucas: al llegar los enviados, encuentran al siervo sano.

Paralelos: Marcos 1:29-34; Lucas 4:38-41

Cuando Jesús entró en casa de Pedro, vio (supo) a la suegra de este en cama (tirada), con fiebre (ardiendo). Le tocó la mano y la fiebre (inflamación) se le quitó (se fue); luego ella (y) se levantó y comenzó a servirle (lo atendió).


Marcos y Lucas: Jesús se encontraba en una sinagoga antes de salir para donde Pedro. Lucas: la fiebre era muy alta. Jesús reprende la fiebre.


¿Qué implica el hecho de que Pedro tuviera una suegra? Solo de Pedro sabemos que estaba casado. No sabemos nada sobre su esposa. Puede que haya sido una de las mujeres que seguían a Jesús.  

¿Qué pasa cuando Jesús llega a casa de Pedro? ¿Qué tan mal estaba la suegra de Pedro? ¿Qué hace Jesús? ¿Qué hace la suegra después de ser sana?


Al atardecer (Cuando se volvió de noche), le llevaron (trajeron) muchos endemoniados, y con una sola palabra (gr. logos) expulsó (echó fuera) a los espíritus (demonios), y sanó (liberó – de enfermedad) a todos los enfermos (poseídos). Esto sucedió para que se cumpliera (completara) lo dicho por el profeta Isaías (Isa. 53:4):


«Él cargó  con (tomó) nuestras enfermedades (debilidades)
    y soportó (cargó, sostuvo, aguantó) nuestros dolores (enfermedades)».

¿Qué pasa en la casa de Pedro al atardecer? ¿Por qué la gente le lleva a los enfermos y endemoniados?

¿Cómo libera Jesús a la gente de los demonios y enfermedades? Según el texto, ¿hay enfermedades relacionadas a los demonios?

¿Qué profecía dada unos 500 años antes de Jesús se cumple según Mateo? ¿A qué momento en la vida de Jesús se refiere Isaías?

Marcos y Lucas: Jesús no deja hablar a los demonios porque sabían quién era. Lucas: Jesús sana poniendo las manos sobre las personas.

¿Cómo sanó Jesús, según Marcos y Lucas?

¿Qué nos dejaba Jesús que los demonios hicieran? ¿Por qué? ¿Cuál era el objetivo de que no declararan que él era el hijo de Dios? ¿No era luego eso a lo que había venido, para que todos supieran que él era el hijo de Dios?

domingo, 10 de septiembre de 2017

Mateo 7:24-29 – Conclusión del Sermón del Monte


Jesús concluye sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos hablando ahora sobre la importancia de poner en práctica lo aprendido.

Paralelo: Lucas 6:46-49


El paralelo de Lucas comienza con una pregunta clave para concluir el sermón del monte, especialmente dirigida a los religiosos: “¿Por qué me llaman ustedes ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?”

¿Por qué inicia Jesús con esa pregunta? ¿Qué pasa cuando somos religiosos? ¿Cuál es la diferencia entre un religioso y un verdadero seguidor de Jesús?

¿Qué es lo que Jesús venía diciendo que debemos hacer?


»Por tanto, todo el que me oye estas palabras (gr. logos – razonamientos, la expresión divina de Dios) y las pone en práctica (hace) es como (lo compararé a) un hombre prudente (sabio, pensativo, discreto, sagaz en el sentido de cuidadoso) que construyó (ser arquitecto, constructor; construir) su casa (residencia; familia) sobre la roca. Cayeron las lluvias (Descendió la lluvia), crecieron los ríos (y vinieron las corrientes de agua), y soplaron (fuerte) los vientos y azotaron aquella casa (residencia, familia); con todo, la casa no se derrumbó (cayó) porque estaba cimentada (basada, consolidada, fundamentada, levantada) sobre la roca.


¿Con qué compara Jesús a quién ejecuta sus palabras? ¿Qué pasa con la casa del constructor sabio? ¿Por qué no cae?

¿Qué significado práctico tiene esta parábola? ¿Qué significa que la palabra ‘casa’ también signifique ‘familia’? ¿Cómo debemos construir nuestra familia?

¿A quién representa la roca? ¿Por qué ‘la roca’ debe ser nuestro fundamento?

¿Qué en la vida representan la lluvia y las corrientes de agua, y los fuertes vientos? ¿Por qué una casa fundamentada en Cristo puede sobrevivir a cualquier tormenta en la vida?


Pero todo el que me oye (oye de mi) estas palabras (gr. logos) y no las pone en práctica es como (similar a) un hombre insensato (tonto, estúpido, absurdo) que construyó su casa (residencia, familia) sobre la arena. Cayeron las lluvias (Descendió la lluvia), crecieron los ríos (y vinieron las corrientes de agua), soplaron (fuerte) los vientos y azotaron (dieron contra) aquella casa (residencia, familia). Esta se derrumbó (Y se cayó), y grande fue su ruina (caída, destrucción)».


¿Qué pasa con el que ignora las palabras de Jesús y no las pone en práctica? ¿Por qué llama Jesús insensato a esta persona?

¿Qué representa la arena? ¿Qué pasa con una familia cuyo fundamento es arena? ¿Por qué su destrucción es grande?

Cuando Jesús terminó (concluyó) de decir estas cosas (palabras; gr. logos), las multitudes se asombraron (estaban maravilladas) de su enseñanza (instrucción), porque les enseñaba como quien tenía (como teniendo, poseyendo – como quien tiene) autoridad (gr. exousia: poder, capacidad, competencia, habilidad, libertad, maestría, influencia delegada), y no como los maestros de la ley (escribas).


¿Qué pasó cuando Jesús terminó de hablar? ¿Por qué y de qué se maravillaban las multitudes? ¿Qué tenía Jesús que no tenían los religiosos?


¿Por qué los religiosos no tenían esa autoridad?

domingo, 13 de agosto de 2017

Mateo 7:15-23 – Los falsos profetas y falsos seguidores


Jesús concluye sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos advirtiendo ahora sobre los falsos profetas y seguidores que tratarán de tergiversar su mensaje y enseñanzas.


»Cuídense (tengan cuidado; guárdense) de los falsos (engañosos) profetas (pseudo-profetas, impostores que pretenden ser profetas/videntes). (, que) Vienen a ustedes disfrazados (vestidos) de ovejas, pero por dentro son lobos feroces (rapaces).


¿De qué advierte Jesús a los creyentes? ¿Por qué?
¿Con qué compara a los falsos profetas? ¿Por qué son tan peligrosos?
¿Qué pasa si nos dejamos llevar por el mensaje de falsos profetas?


Por sus frutos los conocerán (reconocerán). ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno (bello, valioso, virtuoso), pero el árbol malo (podrido, corrupto; sin valor) da fruto malo (hiriente, malévolo, vicioso – referido al carácter). Un árbol bueno no puede (ser capaz o posible) dar fruto malo (hiriente, malévolo, vicioso), y (ni) un árbol malo (podrido, corrupto; sin valor) no puede dar fruto bueno (bello, valioso, virtuoso). Todo árbol que no da buen (bello, valioso, virtuoso) fruto se corta y se arroja (echado) al fuego. Así que por sus frutos los conocerán (reconocerán).


¿Cómo se reconoce a un falso profeta?

¿Cuál es el fruto de un falso profeta? ¿Cuál el de uno verdadero?

¿Qué produce un mal fruto? ¿Qué uno bueno?

¿Por qué un buen árbol no puede producir un mal fruto? ¿Por qué un árbol podrido no puede producir un buen fruto?

¿Cómo diferenciamos un buen fruto de uno malo?


»No todo el que me dice: “Señor, Señor” (en el sentido de suprema autoridad), entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad (determinación) de mi Padre que está en el cielo.


¿Qué suelen decir también los falsos profetas? ¿Por qué no todo el que reconozca a Jesús como Rey y Señor entrará en el reino de los cielos? ¿Cuál es la condición clave para entrar al reino de los cielos acá?

¿Cuál es la voluntad, la determinación del Padre? ¿Cómo la  reconocemos y la cumplimos?


Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos (hablar inspirado, predecir eventos, ejercer el oficio profético) en tu nombre (carácter y autoridad), y en tu nombre (carácter y autoridad) expulsamos demonios e (y en tu nombre) hicimos muchos milagros (fuerza, especialmente poder milagroso)?” Entonces les diré claramente (asentir, reconocer): “Jamás (nunca) los conocí. ¡Aléjense (váyanse) de mí, hacedores de maldad (ilegalidad, violación de la ley)!”


¿De qué día habla Jesús? ¿Cuál es ‘aquel día’?

¿Qué dicen haber hecho estas personas en la autoridad de Jesús?

¿Por qué a pesar de haber profetizado, expulsar demonios y haber hecho milagros los rechaza Jesús?

¿Qué hacen realmente estas personas? ¿Dónde estaba el problema?

¿Qué es más importante que profetizar, echar fuera demonios y hacer milagros para evitar ser rechazados por Dios?

¿Por qué el que Jesús nos conozca es tan importante? ¿Cómo nos llega a conocer Jesús? ¿Qué hay que hacer para ello?

domingo, 6 de agosto de 2017

Mateo 7:13-14 – ¿La puerta estrecha o la ancha? ¿Qué camino escoges?


Jesús va llegando al final de sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos hablando ahora sobre la importancia del camino que escogemos para seguirle.


»Entren (imperativo – una orden, mandato) por la puerta (portón) estrecha (angosta).


¿Qué orden da Jesús a quienes le oyen?

¿Por qué les ordena entrar por la puerta estrecha? ¿Qué es la puerta estrecha a la que Jesús se refiere?


Porque es ancha (amplia – como una plaza grande) la puerta (portón) y espacioso el camino (la vía) que conduce (lleva) a la destrucción (ruina, pérdida física, espiritual o eterna), y muchos (son los que) entran por ella.


¿Qué otra puerta hay? ¿Cómo es esa puerta?

¿Qué hay detrás de esa puerta? ¿Qué características tiene el camino detrás de esa puerta?

¿Con qué se compara esa vía hoy en día? ¿A dónde termina llevando esa vía?

¿Por qué hay tantos siguiendo por esa vía? ¿Qué es lo que los atrae?


Pero (Porque) estrecha (angosta) es la puerta (portón) y angosto (apeñuscado, en el sentido de un camino tan angosto que los que van por él tienen que empujarse para poder pasar) el camino (la vía) que conduce a (hacia) la vida, y son pocos (en el sentido de diminuto, pobre, enclenque) los que la encuentran.


¿Cómo es descrita la otra puerta y la otra vía? ¿Hacia dónde nos lleva esa vía? ¿Con qué la podemos comparar hoy en día?


Jesús usa el verbo ‘encontrar’. ¿Por qué hay que buscar esa puerta y la otra no? ¿Por qué son pocos los que la encuentran?


En nuestro trajín de vida hoy en día, ¿con qué se pueden comparar las dos puertas y los dos caminos?


Muchos creyentes y muchas personas hoy se sienten atrapadas en un camino que les da todos los lujos y vida que soñaban, pero son infelices. ¿Por qué? ¿Qué nos está haciendo el tipo de vida (la vía) que llevamos? ¿A dónde nos está llevando al fin de cuentas? ¿Cómo nos liberamos del ‘sistema’ para poder encontrar la puerta estrecha e ir por el camino a la vida? ¿Cuál es el costo real de ir por el camino de vida angosto? ¿Cuál la recompensa?

viernes, 28 de julio de 2017

Mateo 7:7-12 – Pidan, busquen y llamen


Jesús va llegando al final de sus enseñanzas sobre los pilares del reino de los cielos hablando ahora sobre la importancia de pedir y expresar lo que deseamos.

Paralelo: Lucas 11:1-13


Lucas comienza mostrando que Jesús también pasaba tiempo orando.


¿Qué pregunta motiva en los discípulos el ejemplo de Jesús? ¿Qué desean aprender? ¿Quién oraba también y le enseñó a sus discípulos?


¿Cómo les enseña Jesús a orar? Comparar con la enseñanza en Juan sobre la oración.


Después de la oración, ¿con qué continua Jesús? ¿Qué quiere enseñarles con esa parábola?


¿Cuál es el objetivo final de la enseñanza? ¿Por qué/quién debemos pedir?


»Pidan, y se les dará; busquen (con violencia, desespero), y encontrarán; llamen (a la puerta; golpeen a la puerta), y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe (toma); el que busca (con desespero), encuentra; y al que llama (a la puerta), se le abre.


¿Qué nos dice Jesús que hagamos? ¿Por qué?


¿Qué pasa cuando pedimos? ¿A quién le pedimos?


¿Qué pasa cuando buscamos? ¿Cómo debemos buscar? ¿Qué debemos buscar?


¿Qué pasa cuando golpeamos a la puerta? ¿De qué puerta habla Jesús? ¿A qué puerta debemos golpear?


¿Cuál es la enseñanza general de esto que dice Jesús? ¿Qué tiene que ver todo esto con la oración?


»¿Quién de ustedes (Quién hay de ustedes hombres (seres humanos) que), si su hijo le pide (su) pan (molde de pan), le da (pasa) una piedra?  ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente?  Pues si ustedes, aun siendo malos (malvados, pecadores), saben dar cosas (regalos, presentes) buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará [cosas] buenas (lo bueno) a los que le pidan!


¿Con qué/quién compara Jesús el dar? ¿Qué hace un padre cuando sus hijos le piden algo?


¿Por qué, aunque somos malos, le damos cosas buenas a nuestros hijos?


¿Con quién compara Jesús esta acción de paternidad? ¿Qué nos dará el Padre cuando se lo pedimos, según Mateo? ¿Qué es lo ‘bueno’ según Lucas? ¿Por qué es tan importante que el Padre nos dé el Espíritu Santo?


(Por lo tanto, todo lo que quieran que les sea hecho a ustedes por los seres humanos, en la misma manera háganle ustedes) Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.


¿Con qué concluye Jesús? ¿Qué tiene que ver con el tema de la oración y el pedir?


¿Por qué debemos tratar a los demás, tal y cómo queremos ser tratados por ellos? – Ley de la siembra y la cosecha.